martes, 10 de febrero de 2009

Presentación General

Presentación General de la Cátedra

CÁTEDRA BRANDARIZ: PROPUESTA DE LA CÁTEDRA

►Clases Teóricas ►Trabajo en Taller ►Visitas a obra ►Debate



Una Cátedra con historia


La Cátedra Brandariz (anteriormente Cátedra Gazaneo y luego Cátedra Bellucci, actualmente está cargo del Arq. Gustavo A. Brandariz como Profesor Titular.



Hereda una larga tradición en la enseñanza de la Historia de la Arquitectura en la Universidad de Buenos Aires. En 1956, el arquitecto Jorge O. Gazaneo ingresó en la docencia e investigación en historia de la arquitectura, bajo la dirección del Arq. Mario J. Buschiazzo (docente libre desde 1933, profesor titular desde 1941 y fundador -en 1947- del Instituto de Arte Americano de la FADU). En 1965 Alberto Bellucci tuvo su primer cargo como docente auxiliar. Tanto el Arq. Gazaneo como el Arq. Bellucci son discípulos en Diseño del Arq. Alfredo C. Casares.

Buschiazzo falleció en 1970; ese mismo año, el Arq. Gazaneo ganó por Concurso el cargo de Profesor Titular en Historia, que ejerció hasta el año 2001, con la sola excepción de los años 1973 y 1974 en que la Cátedra estuvo a cargo de la Arq. Mabel M. Scarone. En 1970 el Arq. Gazaneo también sucedió al Arq. Buschiazzo en la dirección del Instituto. Más adelante, en 1980 fue nombrado por concurso Director de la Carrera de postgrado para la Conservación y reciclaje del patrimonio, y desde 1995 es Profesor Consulto de la FADU-UBA, dedicado principalmente al Posgrado y en 2010 fue nombrado Profesor Emérito de la Universidad de Buenos Aires.

En el año 2002, la Cátedra pasó a ser dirigida por el Arq. Alberto G. Bellucci, Profesor Adjunto desde el año 1974 y actual Director del Museo Nacional de Arte Decorativo -desde 1991- y del Museo Nacional de Bellas Artes desde 2003. Bellucci es Académico de Bellas Artes.

Durante el ciclo lectivo 2005, la Cátedra estuvo a cargo del Arq. Carlos Pernaut (docente desde 1972) y a partir de marzo de 2006, por disposición del Consejo Directivo de la FADU, nuestra Cátedra queda a cargo del profesor Arq. Gustavo A. Brandariz, que fuera alumno de los Arq. Gazaneo, Bellucci y Pernaut entre 1974 y 1977 y que ha desarrollado toda su carrera docente en la Cátedra desde ayudante alumno hasta Profesor Titular, bajo la dirección de sus maestros.

Continuando esta tradición en la docencia y en la investigación de la historia de la arquitectura, y con el apoyo generoso de sus titulares eméritos Gazaneo y Bellucci, este año la Cátedra seguirá agregando nuevas iniciativas, nuevas teóricas y nuevos trabajos prácticos.

Con la misma vocación, el entusiasmo de siempre y renovadas energías, el equipo docente inicia esta nueva etapa en el contexto de una Facultad y de una Universidad que también se renuevan, innovando sin perder sus identidades históricas.


■ Nuestras premisas: La arquitectura, en los próximos 20 años...


Sin caer en utopismos o futurología, es razonable pensar que en los próximos 20 años, es decir entre el momento actual y el momento en que la generación de los actuales alumnos de arquitectura llegue a influir con sus obras y sus ideas en el medio social y profesional, la arquitectura como profesión y como producto experimentará una evolución profunda y veloz.

Si se toma en cuenta la rapidez actual de la innovación tecnológica, esa misma velocidad puede imaginarse incorporada a la arquitectura. Ello significa prever obras de altísimo nivel de automatización en su funcionamiento y en su etapa constructiva, una universalización informática y conceptual de los procedimientos proyectuales y empresariales y una fragmentación de los mercados correlativa con una globalización creciente de los modos de ejercicio profesional. A ello se sumará, la acentuación de la globalización con la consiguiente relatividad de la antigua limitación del medio profesional al estricto ámbito local.

Sin embargo, la perspectiva de la "sociedad del conocimiento" no está seguramente excluida de nubes, como el riesgo de una creciente exclusión social tanto en las capas de menores recursos como en las de menor inserción en la educación y actualización permanentes. Por lo tanto, una acertada formación deberá desarrollar capacidades de innovación, reconversión y reinserción también permanentes.

Igualmente, la creciente conciencia ecológica, plantea desafíos éticos y técnicos para el diseño del ambiente, del entorno urbano y de la arquitectura, que requieren conocimientos avanzados y también profundidad cultural histórica.

Nos proponemos contribuir a la formación de nuestros alumnos para que conozcan la arquitectura del pasado, la comprendan, entiendan el presente y dispongan de conocimientos, recursos, valores e ideales para poder afrontar y construir el futuro de un modo exitoso en lo personal y también valioso para la sociedad.


■ Nuestra mirada hacia la Historia de la Arquitectura


La Historia de la Arquitectura es una disciplina esencialmente especulativa que se ocupa del análisis e interpretación de las ideas generatrices, de las acciones y de los productos de los hombres que conforman el habitat humano a través del tiempo y de sus recepciones individuales y sociales, tanto en el aspecto utilitario como significativo y simbólico. Y también de su impacto sobre el ambiente, la cultura y la sociedad.

La Historia de la Arquitectura, como asignatura curricular de la Carrera de Arquitectura no debe ser una tediosa acumulación de datos ni es recomendable -a nuestro juicio- que consista en un estudio mecánico de tales datos. El objetivo de la materia Historia I-II-III no ha de ser el simple estudio de lo que hizo la gente en el pasado, sino también el entendimiento de lo que pensó, de las razones más profundas de sus acciones y del modo en que lo hecho fue materializado, luego fue recibido, perduró, repercutió y fue adquiriendo nuevos significados.

El conocimiento de lo que precedió permite al hombre ubicarse en sus coordenadas temporales y construir su memoria de tipos, ideas, obras, y conductas: contraste de lo presente con lo pasado, útil para construir el futuro. La "historia de la arquitectura" no es un refugio del ayer sino una herramienta para reforzar la conciencia del presente y para modelar mejor el mañana, imaginando efectos con mayor aproximación, evitando unos caminos e inventando otros, alternativos. Por esas razones, la "historia de la arquitectura", como asignatura curricular, debe desarrollar actividades creadoras y críticas del estudiante en relación con las ideas, actitudes e imágenes referidas a la arquitectura del pasado, en todos sus aspectos.

La arquitectura es una manifestación cultural compleja: no es mera técnica, ni mera función, ni mera forma. La arquitectura es, además, una expresión de cada inspiración, de cada circunstancia, de cada época, de cada lugar, de cada cultura. Si se analiza una obra de arquitectura sin tener en cuenta la época, el lugar y el medio en el que fue realizada, es muy poco lo que puede obtenerse de ella como enseñanza, y el efecto de un análisis descontextualizado puede ser un equívoco temporal y conceptual.

Inversamente, el simple estudio histórico cronológico de los hechos vinculados con una obra arquitectónica, puede ampliar la erudición del estudiante pero no completa su formación necesaria, por carencia de un análisis crítico efectuado desde la perspectiva propia de la arquitectura que es una profesión esencialmente creativa.

La historia de la arquitectura dentro del curriculum de la formación académica de un arquitecto difiere de la historia política, social o artística: no es una rama de la historiografía sino una herramienta de capacitación para el proyecto y dirección de obras nuevas a partir de las experiencias valiosas del pasado.


■ Nuestros objetivos pedagógicos


Por tales motivos, en la enseñanza de grado de la Carrera de Arquitectura, la Cátedra prestará especial atención a aquellos temas que - a nivel de teoría o de praxis - puedan resultar más pertinentes para la formación de un arquitecto e la circunstancia actual y en la perspectiva futura de la ciudad, el país y el mundo.

El dictado de clases teóricas afirmará esta dirección, a través de la selección de los temas de mayor interés, que serán expuestos por el profesor a cargo de la Cátedra y por los profesores adjuntos sin renunciar a las formulaciones críticas personales que se deriven de cada caso, entendiéndose que ello no implica una pretensión de imponer juicios de valor sino una ejemplificación didáctica acerca de la utilización que el arquitecto operativo puede dar al material histórico como fuente de conocimientos y catalizador de reflexiones teóricas.

La Cátedra tenderá a formar un alumno capaz de elaborar sus propias opiniones y de desarrollar su sentido crítico en libertad y sin posturas prefijadas o impuestas.



■ Clases teóricas y Trabajos Prácticos


En el primer cuatrimestre de Historia I e Historia II, la Cátedra inicia el dictado teórico de los contenidos de los programas correspondientes a cada curso, de modo tal que, en el segundo cuatrimestre se analicen con mayor profundidad determinados aspectos de la arquitectura, en su manifestación histórica y en sus proyecciones contemporáneas y futuras. De este modo la Cátedra se empeña en presentar a la arquitectura del pasado, puesta en su contexto, como materia formativa del diseñador contemporáneo.

Las Teóricas se dictarán a lo largo de casi todas las clases, durante la mitad de la mañana, con una profundidad adecuada para que los alumnos puedan orientarse con facilidad en las búsquedas bibliográficas posteriores.

Los trabajos prácticos, esenciales para el proceso de aprendizaje de la arquitectura, no son un simple acompañamiento de las clases teóricas. Su objetivo es desarrollar concretamente la capacidad del alumno para abordar el análisis de una obra, de una época o de una teoría, tanto antiguas como contemporáneas, obteniendo de ellas conclusiones útiles para el diseño contemporáneo y futuro.

Si los trabajos prácticos del taller de Arquitectura son una ejercitación proyectual que genera un diseño a partir de un requerimiento (una necesidad y un propósito) y en un contexto, aplicando saberes teóricos y prácticos, el taller de Historia de la Arquitectura plantea una ejercitación simétrica: una deconstrucción de las obras hacia su circunstancia histórica y hacia los saberes teóricos y prácticos que contribuyeron a su consumación.

La realización de los ejercicios tenderá, además, a desarrollar hábitos intelectuales rigurosos, tanto en el manejo de información y fuentes documentales como en la ponderación y valoración de los factores y a perfeccionar al alumno en la destreza instrumental propia de la profesión, enfatizándose en este aspecto el método para la mejor captación de textos e imágenes, la agudeza de la observación, el desarrollo del sentido de abstracción en la elaboración de ideogramas, la claridad y prolijidad de la representación, etc.

Durante el primer cuatrimestre de Historia I e Historia II, los Trabajos Prácticos tendrán un carácter fundamentalmente metodológico, a partir de una aproximación sensible hacia un espacio urbano local, que será el punto de partida de estudios comparativos de gradual complejidad. Partiendo de la evidencia tangible se pasará a la documentación, el análisis y finalmente al debate crítico.

Durante la segunda mitad del año, los Trabajos Prácticos de Historia I y II se concentrarán en la interpretación del contenido temático de cada curso por medio de estudios de caso.

Historia III, al ser una asignatura cuatrimestral, repetirá su dictado y sus Trabajos Prácticos en la segunda mitad del año, con variaciones de casos de estudio pero con similar estructura. Teóricos y Trabajos Prácticos recorrerán el Programa de la materia para asegurar una eficaz aproximación a la arquitectura contemporánea y su contexto, y, en especial, a la arquitectura más reciente, para establecer un puente lógico entre el pasado, el presente y el futuro de la arquitectura y de su práctica profesional.

■ Pautas de evaluación


Tratándose de una asignatura con Trabajos Prácticos y Examen Final, la evaluación en uno y en otro caso estará fundada en pautas comunes y en otras específicas.

En el caso del Examen Final el nivel mínimo exigido es el que deriva de los conocimientos estimados imprescindibles para la formación de un arquitecto. En el caso de los Trabajos Prácticos, si bien el principio válido es el mismo, se considera aplicable al fin del curso, ya que su desarrollo es un proceso orgánico y graduado de capacitación y perfeccionamiento. Por tal motivo, a lo largo del curso, cada trabajo práctico tiene sus objetivos, su planteo y sus pautas de evaluación, propias y pertinentes a su ubicación dentro del proceso de aprendizaje.


■ Funcionamiento de la Cátedra


La Cátedra se ajusta a las disposiciones dictadas por la Universidad de Buenos Aires y por la Facultad de Arquitectura Diseño y Urbanismo a través de sus organismos correspondientes.

Los contenidos mínimos de la asignatura han sido fijados en el Plan de Estudios de la Carrera de Arquitectura y se hallan desarrollados en los Programas de dictado de la Cátedra.


La materia es anual (120 horas de dictado) en el caso de Historia I y II y Cuatrimestral en el caso de Historia III, teniendo en los tres casos trabajos prácticos y examen final.

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